Recuerdan al Padre Federico Shiavón
Cariñosamente "Paí Alcancia"
El pasado 3 de mayo se cumplió 24 años de su partida al Reino Celestial, los pilarenses recordamos con profunda gratitud y emoción al Padre Federico Schiavon, un hombre cuya vida fue sinónimo de entrega, fe y servicio a los demás.
Nacido en Padua Mandria, Italia, el 1 de enero de 1923, y ordenado sacerdote el 21 de febrero de 1948, llegó al Paraguay el 13 de mayo de 1953, trayendo consigo una misión que transformaría para siempre la historia de Pilar y de toda la región.
El Padre Federico no solo sembró la palabra de Dios, sino también esperanza, educación y oportunidades. Fue fundador de 13 instituciones educativas y de numerosas entidades civiles, dejando una huella imborrable en generaciones enteras.
Su visión y compromiso hicieron posible el fortalecimiento de la educación en Pilar, convirtiéndolo en un verdadero forjador del desarrollo humano y social.
Como fundador de la FROSEP y protagonista de múltiples obras sociales, dedicó su vida a servir con humildad y amor, convirtiéndose en un ejemplo de vocación y solidaridad.
Aunque nació lejos de esta tierra, su corazón fue profundamente paraguayo, al punto de ser reconocido como Hijo Dilecto, un honor merecido por quien entregó todo por su pueblo.
Al cumplirse un nuevo aniversario de su partida, elevamos una oración en su memoria y renovamos nuestro agradecimiento por su legado invaluable.
Gracias, Paí Federico, por las tantas obras realizadas en Pilar, por la educación sembrada, por la fe compartida y por el amor entregado sin medida.
Su recuerdo permanece vivo en cada institución, en cada vida transformada y en el corazón agradecido de todo un pueblo.